Dos poemas de Camilo Restrepo

Camilo Restrepo Monsalve (Medellín, Colombia, 1987). Poeta y licenciado en Pedagogía Infantil. Miembro fundador del colectivo Nuevas Voces, donde coordina la Línea Editorial. Ha publicado El espacio que me habita (mención de honor en el I Premio de poesía joven de Medellín, 2011), Felonías (Edición independiente, 2015), Las rutas de la sangre (Estímulo PP Cultura Medellín, 2016) y El hueso de los días (Premio Tomás Vargas Osorio 2020, New York Poetry Press, 2020).

Poemas suyos han sido publicados en diferentes antologías y medios impresos y digitales de Colombia, Chile, México, Francia, Honduras, Venezuela, entre otros; con traducciones al inglés, francés e italiano. Ha participado en eventos poéticos en Colombia, Argentina, Chile, México y Cuba.

Actualmente, es director de Telúrica: revista semestral de poesía del colectivo Nuevas Voces. Autor de las antologías Luz sin estribos: 35 poetas colombianos/35 poetas cubanos nacidos a partir de 1980 (Nuevas Voces Editores, 2019) y Niños que juegan entre los escombros: 16 poetas colombianos de la actualidad, que será editada en 2021 en Santiago de Chile, bajo el sello Andesgraund Ediciones.

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Canción de la hora en que todo asciende

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Es la hora en que todo asciende

El aire escala
los peldaños del esternón
para emprender la huida

Las plantas revientan el suelo
e imponen su belleza a los espejos
Míranos, dicen
desafiando a la plaga y al dolor

Y con piedras atadas al tobillo
contemplas esta desnudez del mundo
asfixia de todo lo visible

Las palabras mutiladas por tu canto
te otorgaron un destino terrenal

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Malos augurios

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Piensas en los días
en que un pulso definía la suerte
y el dolor de cúbitos partidos
impregnaba en tu carne la victoria

Entonces las ciudades
caían como animales domesticados
y el coro de vencidos te cantaba

Hoy que los jardines
duermen en los calendarios
y el tiempo es una masa que fermenta
buscas el retorno a la fuente remota

Se aproximan las estrellas de poniente
Aves vienen a desovar sobre ti
embriones podridos

Antes traspasabas los límites del universo
pero en vez de efigies
el cielo te ofrendó
astros mortecinos

El sol cae como punto de luz
en el abismo de tu memoria