Poesía en voz de sus autoras: Dayliana Carranza Méndez

Dayliana Carranza Méndez nace en Costa Rica el 6 de septiembre de 1996. Reside en el cantón de Grecia, Alajuela desde su nacimiento. Finaliza sus estudios en el Bachillerato en la Enseñanza del Castellano y la Literatura en la Universidad de Costa Rica y actualmente cursa estudios en el Bachillerato y Licenciatura en Geología de la misma universidad. Es miembro de la Unión Hispanomundial de Escritores en Costa Rica. Ha participado en recitales nacionales e internacionales. Ha sido seleccionada en la antología  “Los gritos de Medea: violencia de género en la poesía feminista costarricense” y en la antología de poesía hispanoamericana “Voces en el aire”. Además, ha sido publicada en el tomo 3 vol. 1 de la Revista Virtual Quimera (Costa Rica), en la Revista Kametsa (Perú), en la Revista Liberoamérica (España) y en Cardenal Revista Literaria (México).

Brotes de amapola

Siento los pies suspendidos 
             en el agua
 las gotas van marchando
 una a una
 hacia mi vientre 
 el temblor ha 
                           s u c u m b i d o
 la tierra fértil 
 que revisten mis caderas 
 conozco de memoria dactilar
 el mapa infinito
                               de mi cuerpo
 comienza el cosquilleo 
 los muslos se tensan
 mis dedos exploran 
 sin cansancio
 los pliegues que adornan 
             el relieve
 tumbada en el cálido campo
 los capullos de amapola 
 silvestre
                   r e v i e n t a n.

Alter ego

Tu halo es atraído al suelo
 por las fuerzas contrarias 
 de la soledad
 escarbas hacia
 las profundidades
 para tomar a la soberbia
 encadenada
 sacas a pasearla
 para que el otro 
 la contemple
 la seduzca
 la desafíe
 el peso de las cadenas
 despiertan 
 la mitología narrada
 de los astros olvidados
 ahora
 Júpiter está celoso
 del tamaño 
                          de tu ego.

Distorsión acromática

Una sola palabra con tinta
 basta para pintar un agujero 
 sobre lienzo
 asomo la cabeza 
 hasta perderse en el detalle 
 de la mácula
 dibujo una ventana persistente
 pero el pincel traza al viento 
 y la cierra de golpe
 la explosión de pintura comienza 
 a estirar los  v e r s o s  
 hacia la salida terrenal
 (aspiro 
                letras 
                            acromáticas)
 en retroceso a la primera pincelada
 me paralizo ante el lienzo 
 en blanco.