Poesía cubana. Un poema de Leymen Pérez.

Leymen Pérez (Matanzas, 1976). Poeta y editor de poesía en la Editorial Letras Cubanas. Profesor Asistente de la Universidad de Matanzas. Graduado de Información Científico-Técnica y Bibliotecología. Licenciado en Estudios Socioculturales y Diplomado en Cultura Cubana. Ha publicado, entre otros, los libros: Transiciones (Ediciones Loynaz, 2006. Premio Nacional Hermanos Loynaz, 2005 y Beca de Creación Prometeo de La Gaceta de Cuba, 2006); Corrientes coloniales (Casa Editora Abril, 2007; Ediciones Aldabón, 2016. Premio Calendario 2006 y Premio José Jacinto Milanés 2006); Fatigas del trópico (Letras Cubanas, 2015. XVII Premio de Poesía de La Gaceta de Cuba, 2012, Beca de Creación Juan Francisco Manzano, 2013); La muerte de los objetos (Ediciones Vigía, 2015. Premio Anual América Bobia, 2014), la plaquette En el secadero de almas (Ediciones Matanzas, 2016. Premio Debate José Jacinto Milanés, 2016); y Fracturas de la belleza (Ediciones Matanzas, Premio Fundación de la Ciudad de Matanzas y Premio de la Crítica Orlando García Lorenzo), entre otros. Su poesía aparece recogida en más de una veintena de antologías y revistas de Cuba, España, Argentina, México, Colombia, Ecuador, Uruguay, Perú, Estados Unidos y Sudáfrica. Es miembro de la Unión de escritores y Artistas de Cuba.

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Los caídos

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ANTONIA EIRIZ

Un animal sin boca
es como la mezcla que se hace
entre la arcilla y un cuerpo agonizante.
La boca ordenaba las ejecuciones
en un país donde no existe
pena de muerte.
Existe: pena de vida.
Mutilados caminamos
hacia la misma sombra.
«¡La verdad está en el suelo
pero nadie se atreve a levantarla!»,
nos dicen unos niños uniformados.
¿Obedecen acaso a la voz del pueblo,
o a su propia voz?
—se pregunta el otro prisionero
bajo el mismo pedazo de cielo.
Este campo de exterminio no es distinto
a otros campos de exterminio.
El caramelo que vamos a cortar
en cuatro partes
no es como el que cargan las hormigas
para su agujero.