Poesia española contemporánea: Álvaro Hernando Freile – Por José Luis Morante

Álvaro Hernando Freile (Madrid, España, 1971), padre de Teo Hernando Bermejo. Es maestro, periodista y antropólogo. Recibe el Premio Poesía en Abril 2018, otorgado por la organización del Chicago Poetry Festival. Ha publicado los libros de poesía: Mantras para bailar (Pandora Lobo Estepario Publishing, Chicago, 2016), Ex-Clavo (Karima Editora, Valencia, 2018), Chicago Express (Pandora Lobo Estepario Publishing, Chicago, 2019), Mar de Varna (Baile del Sol, Tenerife, 2021). Ha participado en las antologías: Poetas de Tierra y Luna, Reedición de Poeta en Nueva York. Homenaje a García Lorca (Karima Editora, España, 2018) y, en narrativa, Cuentos @ (Magma Editorial, España, 2019), volumen coral de relatos cortos.

El tren del estornino

a Mireia Magallón

A todos os gusta la palabra estornino
y os encandiláis con sus sombras en el aire.
Celebráis cada giro y silueta,
esa bolsa de pájaros cambiante,
metrónomos turbados,
reverberando entre los postes
de una boca.

Los tordos no saben espantarnos.
Intentan chocar y no lo logran.

Si fueran un poco más grandes
o un poco más pequeños
la cosa cambiaría
y no osaríamos embelesarnos con la miel negra
que cubre en el aire
nuestra soberbia.

Si fueran un poco más grandes.
Grandes, como bestias que arrancan cabezas.
O un poco más pequeños.
Pequeños, minúsculos, como el patógeno
que se introduce por el lacrimal
y troncha las ideas desde dentro
dejándonos sus ecos derretidos
flébiles ideas de exterminio.

No hay demasiada diferencia
entre la corte de los pájaros
y el séquito del hombre.
Ojalá fuéramos más grandes
(o microscópicos)
para comprender
desde la palpitación del eco
al centelleo de la belleza.

El hombre siempre choca con el hombre.

Del libro: Mar de Varna. Editorial Baile del Sol (2021)

El puente y la sal

Miro mis pies descalzos.

Mientras, todo
se asemeja a un puente con forma de cisne
que reposa tranquilo sobre la sal
de un mar antiguo, muerto junto con nuestros muertos.

Es elegante, no se hunde
y nos hace pensar que el mar sigue ahí
cantando varias canciones de cuna
en las que el cisne se mece y acicala
sustraído a la gravedad y al cieno
esperando la hora de dormir
y despertar.

Todos miramos el puente
y no osamos cruzar el lecho salino y seco
por temor a olvidar el agua.

Por temor a mojarnos los pies en el recuerdo del agua.

Del libro: Mar de Varna. Editorial Baile del Sol (2021)


Fotografía de: Javier Jimeno Mate