Poesía en voz de sus autores: Eduardo Enrique León Rodríguez.

Eduardo Enrique León Rodríguez (Guayaquil, 1977). Autor del poemario Censurado y Manzana para mi boca, publicados en el año 2018 y 2019, respectivamente, ambos bajo el sello editorial de El Ángel Editor.  En el 2020 publica Luz Emilia: un cuento de la infancia, con el aval del sello editorial Madriguera. En enero del 2021, su poemario La cura de todos los males, se hace acreedor al premio de poesía “Luna nueva 2020” organizado por la Editorial Luna Nueva.

Sus poemas figuran además en la antología de poesía del XI Encuentro Internacional de Poetas en Ecuador 2019 – Paralelo Cero; en la antología de poesía hispanoamericana Espacio, me has vencido; en la antología en torno a los cuatro elementos De repente, la vida; Revista Hiedra de México, Revista Aullido de España, Revista Innombrable de Colombia y diferentes portales de cultura de Latinoamérica.

Así también, parte de sus versos han sido musicalizados y aparecen en el proyecto literario versoTRASverso, de la Radio Cultura FM, que pertenece a la Casa de la Cultura Ecuatoriana y luego incorporados en el audio libro de la Antología Poética Contemporánea versoTRASverso de la Editorial Lluevediciones, publicado en noviembre del 2020.

Relatos suyos aparecen en el portal de periodismo y literatura Los Cronistas. Uno de sus ensayos se encuentra en el listado de ganadores en el concurso organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas: Textos de la Peste (Anales del Covid-19)

Sus textos han sido traducidos al italiano por el poeta Antonio Nazzaro y publicados por el Centro Cultural Tina Modotti en su portal web.

Los cultos también pecamos

Me he vuelto un depredador
de tus versos, de tu inspiración.
Te has convertido en el poema
y yo en un obstinado lector.
Tus letras me acorralan
en tu piel no encuentro descanso,
tampoco es que lo quiera
contigo todo es al borde del infarto.
Pretendo leerte toda
incendiarme en tu poesía pagana,
desnudar el texto y su autora,
los cultos también pecamos.

La última opción

Debe existir una razón,
las explicaciones son inútiles
por eso, deja al cuerpo su labor
puede ser que la piel, te endiose.
La palabra se torna incapaz
para abrir paso en tu negación
todo se vuelve calamidad.
El sexo, no debería ser la última opción.

Resistencia

El cristal no se ha roto
porque tú eres de proezas.
En tu boca habitan las verdades
y en tu mirada, el sacrificio.

Puedo escuchar el pulso
el latido de tu bondad
ese suspiro de resistencia,
y tu vozarrón verosímil
salud por lo fugaz y eterno,
por tu audacia y rebelión
los muros se derrumban
cuando pestañeas felicidad.

Sumisión

Sed de tu cuerpo
extraño tu sumisión,
tú sí a cualquier propuesta
así velas por mi placer.
Mi instinto básico
las bajas pasiones
piso el acelerador
vamos camino al desenfreno,
los frenos no funcionan
y toleras todo el impacto,
no me sueltas y susurras
que me quieres ver feliz.