Poesía de Puerto Rico – Tres poemas de Camil Libertá Valentín

Camil Libertá Valentín Arce. Poeta y agricultora puertorriqueña en formación. Explora el medio poético desde las trincheras de lo político, las neurodiversidades y lo agroecológico partiendo de la situación de Puerto Rico como colonia y la propia como mujer pobre que transgrede la normativa social. Autopublicó el poemario corto ilustrado Al filo del abismo del amor propio (2019) junto a la fotógrafa Adaira Rojas, publicó su primer poemario Grito de Libertá (2018, Editorial Pulpo), participó en la Antología Lámparas (2018, Editorial Pulpo), la Antología Colapso (2020, Editorial Cundeamor), y ha sido publicada en revistas de México y Puerto Rico. Participó en el Festival Internacional de Poesía Aguacatán (2020) y es parte del cohorte de la Beca Juvenil de Puerto Rico de Open Society Foundations (2020) para la gestión comunitaria a favor de la soberanía alimentaria y la justicia social. Actualmente, es estudiante de Agricultura Sustentable en la Universidad de Puerto Rico.

ME EXTRAÑO VOLÁTIL

Me extraño volátil
surcando nichos en las piedras
dinamita de atardeceres
y un cuerpo húmedo
de una rabia que estremece

confieso que me extraño así,
con los poemas como escupitajos
bajo la lengua
mojadita de ingenuidades
sin temblores ni taquicardia
ajena a las neurodivergencias
que nacen del trauma

de esos días
también se me da
extrañarme fierísima
y dispuesta
bosque de la dicha
para la carne

es que una se pregunta
si después de tanto
sigue siendo una, una misma
aun cuando se extraña
como a un recuerdo
lleno de polvo
sobre los estantes de la memoria.

CALDO DE ALFILERILLOS

Me duelen los huesos
hazme un caldo
de alfilerillos y orégano
hazme una zanjita aquí
cerca del pecho
un desagüe
un lagrimal
de ojo hinchado

aguántame las ganas de existir
por un momento
a lo que me derramo suavecita
con uñeros en las manos
y palabras en los dientes

despídeme de los gatos
y echa las gallinas en la olla
para el caldo
que ya no quiero cargar con nada
ni con mi valija de cuentos
ni con mi jauría de satos
ni con la promesa de días mejores

aguántame los sueños para otro día
y déjame sufrirme sin reparos
encogida de útero
en posición fetal
sin lugar para un diagnóstico
o un remedio
con esta urgencia
de un desagüe
cerquita del pecho.

SACOS DE LAMENTOS

Hay personas que son
sacos de penas
que se asfixian en las miserias
de las cosas sin nombres

no existen terceros mundos,
sino mundos demasiado desiguales
y qué importan las clases de mandarín
si no hay sofrito para las habichuelas
ni hay abrazos
que sanen
los rasguños
de una vida entera.

lo que sí había
a los doce
era una alacena
llena de palabras
que laceran
y la desdicha de existir
en un lugar así
donde los zafacones
se desbordaban con gusanos
y las cucarachas corrían por la mesa

había que lavar los uniformes
restregándolos con las dos manos
y ponerlos a secar
en la orilla de las ventanas abiertas

los vicios de la miseria
son irrompibles
a les pobres nos toca
morirnos pobres
con los pies gastados
con la vida, nunca resuelta

queda tender los chismes
y las peleas
con las camisas
en los cordeles
rezar porque no se acumule la ropa
y porque nunca falten los cupones
ni las latas de espagueti

¡qué analfabetismo este!
el de las clases
el de las cosas
que ocupan demasiado espacio
y no aportan nada

son como las instituciones
de gobierno

en mi privilegio de académica
de independentista con beca
este poema escrito
desde la pobreza
tampoco es para
les pobres
y la empatía
no me da para otra cosa
que no sea, quebrarme
romperme con la dureza
de no poder echarme
a los hombros
el peso de las paredes
nunca limpias
ni los perros a la intemperie
tampoco doy para hacer
de la cavidad en mis costillas
una casa con toallas limpias
y un sofá sin garrapatas

Agradecimiento especial para Carlos A. Colón Ruiz por la colaboración en gestión