Cuatro poemas de Laura Latínez Chávez – Poesía en voz de sus autoras

Laura Latínez Chávez (Lima,1988) Licenciada en Psicología por la Universidad de San Martin de Porres. En el año 2020 publicó su primer poemario De Trenes, Viajes y Despedidas por la editorial Summa. Ha publicado articulos de psicología en diferentes medios de prensa y ha participado en diversos eventos culturales y de poesía. Este Mayo participará en el X Maratón de Poesía y Narrativa (México, 2021).

Mágico instante, mágico instinto

 El cielo se funde conmigo  
 da paso a la magia 
 entonces añoro mis manos
 que me han dado tanto
 placeres intensos que busco  
 por entre mis dedos
 resbala caliente mi especie 
 en un falso bosquejo.  
 De pronto lejano, un recuerdo
 me lleva a excitarme
 pensando en sucesos vanales
 un éxtasis de antes
 se va fulgurante el deseo
 descarga violenta 
 se hunden mis zonas humanas 
 sucumbo a mi instinto 

Ego amarillo

 Tórrido astro 
 naces glorioso 
 a las cinco
 ante la audiencia 
 que te aclama,
 más tarde huyes
 te refugia la noche
 gozas sabiéndote 
 irreemplazable,
 al cruzarte con la luna 
 envuelto en aflicción 
 le confiesas lo exiguo
 de quienes te observan.
 Al alba reapareces 
 destellando hedonismo 
 y a las dieciocho 
 ya enaltecido 
 te escondes lentamente 
 más con tu atroz muerte
 morimos todos contigo. 

Mis sórdidas pulsiones

 En horas oscuras 
 yo andaba sumergida 
 en espirales noctámbulos
 de aquellos que me poseen
 a su antojo.
 Tomé una vela 
 que alumbrara mis carencias 
 pero esta cayó
 encendiéndose 
 mi bosque de pulsiones 
 las sórdidas 
 las lúgubres,
 entonces
 llamé a la muerte 
 extasiada  
 por fundirme en ella
 más no vino a tomarme
 y caí de rodillas 
 ante un mundo
 vacilante
 y sollocé
 por mi complejidad humana
 delirante
   

Descensos furtivos

 Vuelan cantoras
 con alas heridas 
 se alzan gloriosas
 por horas perdidas
 el sol las rebasa
 a su puesta se entregan
 como hilos de seda 
 relucen sus hebras.
  
 Frente al ocaso
 deslizan su alma
 la noche las toma
 bajando en picada  
 cobijan sus sueños
 en nidos vacíos
 un Dios de esperanza
 susurra a su oído