El castigo de Tartufo | Arthur Rimbaud

Atizando, atizando su amoroso corazón bajo
su casto vestido negro, feliz, la mano enguantada,
un día que se iba, espantosamente dulce,
amarillo, babeando la fe desde su boca desdentada,

un día que se iba, «Oremus», – un Malvado
lo agarró rudamente por su oreja gazmoña
y le lanzó palabras terribles, ¡desgarrando
su casto vestido negro que cubría su piel humedecida!

¡Maldición!… Sus hábitos se habían desbotonado,
y el largo rosario de pecados perdonados
se desgranaba en su corazón, ¡San Tartufo estaba lívido!…

¡Se confesaba, rezaba estertóreamente!
El hombre se contentó con llevarse sus golillas…
–¡Vaya! ¡Tartufo estaba desnudo de arriba abajo!



Le Châtiment de Tartufe/El castigo de Tartufo. Este poema y Baile de los ahorcados, son los únicos de la colección Demeny de los que sólo tenemos una versión. El castigo de Tartufo está íntimamente unido a toda la veta satírica de la poesía rimbaudiana y, muy particularmente, a su narración Un corazón bajo una sotana, escrita en la misma época que este poema, en la primavera o verano de 1870. Aunque Tartufo no sea un clérigo, va vestido de negro en la obra de Molière y Rimbaud encuentra en él un buen blanco donde descargar su fuerte anticlericalismo.

Poesía (1869-1871), Arthur Rimbaud. Edición bilingüe. Literatura, Alianza Editorial.