Dossier de poesía cubana: destejiendo el olvido. Un poema de Serafina Núñez, en la voz de Elaine Vilar Madruga.

Serafina Núñez

Serafina Núñez (La Habana, 1913 – 2006). Poetisa. Se graduó de maestra normalista en La Habana, en 1936. Su primer libro Mar cautiva (La Habana, 1937), se publicó por el aporte económico del Premio Nobel español Juan Ramón Jiménez, quien, además, la incluyó en la antología La poesía cubana, en 1936, y trenzaría con ella una sincera amistad. A causa de los más de 30 años sin publicar, se produjo el desconocimiento de la autora en las nuevas generaciones de cubanos, hasta que en 1992 vio la luz el libro Los reinos sucesivos, edición homenaje a la autora. A partir de entonces se produjeron distintas publicaciones, entre las que destacan las antologías En las serenas márgenes (1998), Tierra de secreta transparencia (2004), y Sonetos escogidos, con selección y prólogo de Osmán Avilés, en edición póstuma. Es una de las voces femeninas más poderosas y representativas de la lírica cubana del siglo XX, aunque su obra resulta aún poco atendida por la crítica. Otros libros suyos son Vigilia y secreto (Editorial Alfa. La Habana, 1941), Vitral del tiempo (Editorial Letras Cubanas y Ediciones Unión. La Habana, 1994. Premio Nacional de la Crítica), El herido diamante (Editorial Letras Cubanas, 2001), entre otros.

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Hombre y tiempo

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El tiempo te vigila, te sorprende, te encarcela, te anula.
Ardemos en su llama como un frágil pabilo intranscendente;
altivo crees vencerlo. Él siempre posee el as de oro;
el rey de la corona nada facilita la derrota.
¡Ay, precarios pueblos de la nieve!
Son la única riqueza de lo eterno, hombre,
eres el fantasma de ti mismo en el instante
y apenas puedes descifrar el preámbulo
donde nacen las aguas de tu existencia.
Estás a tiempo —oyes a las comadres.
¿A tiempo para qué, señoras lívidas?
Ni siquiera tiempo para morir por ti dispuesto.
«Él» es el tañedor de los variados
y el de los mágicos y sublimes almos,
el señor de los paroxismos, sorpresas deslumbrantes
o funestas y de tu voluntad,
el poderoso señor de la memoria,
y tú, una gota cayendo, espléndida sonrisa acaso
del inocente sin realeza, que vendió sus juegos de existir
y se refugia en las caídas hojas de su ala
donde lo apresan las redes de lo inerte.


En la voz de <strong>Elaine Vilar Madruga</strong>
En la voz de Elaine Vilar Madruga

(La Habana, 1989). Narradora, poeta y dramaturga. Licenciada en Arte Teatral, especialidad Dramaturgia por el Instituto Superior de Arte (ISA). Ganadora de diversos premios nacionales e internacionales. Su obra ha sido editada en antologías a lo largo del mundo. Ha publicado más de treinta libros en editoriales de Estados Unidos, Canadá, Cuba, República Dominicana, España, Chile, Francia, Italia y México. Cultiva los géneros de novela, cuento, poesía, literatura fantástica y de ciencia-ficción, periodismo, crítica, teatro, literatura para niños y jóvenes. Miembro de la AHS y de la UNEAC. Es considerada una de las voces jóvenes más importantes de la Cuba literaria actual.